Almu GutiérrezCerámica de mesa, torneada a mano

Antes y después del esmalte

Jarra torneada sin esmaltar, con asa y pico, sobre un fondo liso
Primer plano de una jarra con relieve aplicado bajo un esmalte ámbar que corre y se acumula

Esmaltes y uso

Tres esmaltes, y lo que hacen de verdad

Los mismos tres esmaltes en todas las piezas, hornada tras hornada. Aquí está de qué se componen, cómo se mueven en el horno, qué va al lavavajillas y qué no, y lo que no afirmamos.

Los esmaltes

De qué están hechos y cómo se mueven

Blanco hueso

Satinado, casi mate, un blanco cálido que deja ver la textura del torno. Es el que mejor enseña la comida y el que más se marca con los cubiertos: rayas grises que salen con bicarbonato y un estropajo suave.

Se comporta igual en todas las baldas del horno. Es el más previsible de los tres.

Verde ceniza

Brillante y transparente, con ceniza de madera lavada en la receta. Se acumula en el fondo de los cuencos y en cualquier hueco, donde se vuelve más profundo, y clarea en los bordes.

Es el que más varía entre hornadas: unos grados de más y corre un poco, unos de menos y se queda más pálido.

Marrón hierro

Brillante y oscuro, saturado de óxido de hierro, rompe a un tono de herrumbre en los bordes y en las asas. Sobre las fuentes de horno es el que va por defecto.

El más estable de los tres y el que menos marcas de uso enseña.

Los tres son esmaltes de alta temperatura que se mezclan en el taller a partir de feldespato, sílice, caolín, carbonato de calcio y talco. El marrón lleva óxido de hierro como único óxido que da tono; el verde, ceniza de madera lavada y tamizada; el blanco, un poco más de caolín y un opacificante de estaño. Se aplican por inmersión sobre el bizcocho y se cuecen en oxidación, en horno eléctrico, hasta el cono seis.

La base de cada pieza queda sin esmaltar y se lija con una piedra fina después de la cocción, para que no raye la mesa. Lo que ves en las fotos de arriba es una jarra en bizcocho, antes de esmaltar, junto a una pieza esmaltada donde se ve cómo un esmalte fundido corre y se acumula en los relieves: es lo mismo que hace el verde ceniza en el fondo de un cuenco.

Uso diario

Lavavajillas, microondas, horno y una pieza rayada

Lavavajillas

Las piezas esmaltadas por dentro y por fuera, sí, en un programa normal. El gres cocido a alta temperatura no absorbe agua, así que no se hincha ni se raja con los lavados. Las fuentes de horno con base sin esmaltar también pueden ir, pero conviene secarlas a fondo antes de apilarlas, porque la base, aunque sea densa, tarda más en soltar la humedad. El blanco hueso sale del lavavajillas con las marcas de los cubiertos más visibles que del fregadero; no es un defecto del lavado, es que el detergente aclara el esmalte y las marcas resaltan.

Microondas y horno

Microondas: todas las piezas, sin excepción, porque ningún esmalte lleva metal ni lustre. Horno: solo las fuentes y bandejas hechas para ello, que entran con el horno frío o templado y suben de temperatura con él. Nunca de la nevera al horno caliente, nunca sobre la placa, nunca sobre llama. Platos, cuencos, tazas y jarras no van al horno.

Una pieza rayada

Las marcas grises sobre el blanco hueso son metal de los cubiertos depositado encima del esmalte, no una raya en el esmalte: salen con bicarbonato y un estropajo suave, sin frotar fuerte. Una raya de verdad, la que se nota con la uña, o un desconchón en el borde dejan el gres a la vista. El gres no absorbe, pero el borde queda áspero, y nosotros retiraríamos esa pieza del uso diario para pasarla a otra vida: una maceta, un bote de cocina. Una grieta que atraviesa la pared se oye al golpear la pieza con el nudillo, suena a lata, y es el final de esa pieza para líquidos calientes. No pegamos ni restauramos cerámica rota.

Lo que no afirmamos

No hay detrás de estas piezas un certificado de seguridad alimentaria, y no decimos que lo haya. Lo que decimos es de qué está hecho cada esmalte, a qué temperatura se cuece y cómo se comporta con el uso, que es lo que sabemos de primera mano. Si para tu caso necesitas un ensayo de laboratorio, no lo tenemos, y no lo sustituimos con adjetivos.

La balda caliente

Elige el esmalte y dinos la pieza

Si dudas entre dos esmaltes para una misma forma, dilo en el mensaje: te contamos cómo se ve cada uno en esa pieza en concreto, con lo que haya en la balda.