Almu GutiérrezCerámica de mesa, torneada a mano

Jarras y tazas

Dos jarras y dos tazas de cerámica sobre una repisa alicatada, bajo un arco encalado, en blanco y negro
Dos tazas altas con asa tirada y decoración pintada bajo el esmalte, sobre un fondo azul

Jarras y tazas

Capacidad real y un asa que nace del cuerpo

Dos tazas y tres jarras, todas torneadas y con el asa tirada a mano. La capacidad se mide con agua, dos veces: hasta el borde y hasta donde se llena de verdad.

Las fichas

Cuánto cabe, medido dos veces

Hasta el borde es lo que entra si llenas la pieza al ras con una jarra medidora. El punto cómodo es donde el líquido queda un dedo por debajo del borde, que es hasta donde se sirve sin derramar nada al andar con la taza en la mano. Es el número que conviene mirar.

Tazas y jarras
PiezaHasta el bordePunto cómodoAltoPeso aprox.Para qué
Taza de café180 ml140 ml7 cm220 gUn café largo, o un cortado con sitio para la leche
Taza de desayuno380 ml300 ml9,5 cm340 gCafé con leche, té, un caldo
Jarra pequeña350 ml280 ml11 cm320 gLeche, salsa o nata para la mesa
Jarra mediana900 ml750 ml17 cm700 gAgua para dos, el zumo del desayuno
Jarra grande1,5 l1,25 l22 cm1.100 gAgua para la mesa entera, limonada, horchata

El peso es el de la pieza vacía y cocida. Una jarra grande llena pesa lo que pesa el agua más el gres, y el asa está pensada para ese peso, no para el de la jarra sola.

Cómo se hace

El asa se tira, no se tornea

El asa

Se coge un rollo de gres del grosor de un dedo, se moja la mano y se estira hacia abajo, una y otra vez, hasta que queda una tira con la sección que buscamos: más gruesa arriba, donde se une al cuerpo, y algo más fina abajo. Se deja orear hasta que aguanta su forma sin caerse, se curva y se pega a la taza cuando esta está en dureza de cuero, con barbotina y una presión del pulgar.

Por eso el asa nace del cuerpo sin escalón y la unión no se nota con el dedo. En la taza de desayuno caben dos dedos; en la de café, uno, y el resto de la mano la sujeta por el cuerpo. En las jarras el asa es más ancha, sube más alto y lleva un apoyo para el pulgar en la parte de arriba.

El peso en la mano

Una taza pesa lo que pesa su pared. Levantamos la pared fina en la parte de arriba, para que el borde sea agradable en el labio, y dejamos algo más de barro en el pie, para que la taza no vuelque con el asa puesta ni baile sobre la mesa. El borde va ligeramente vuelto hacia fuera: se bebe mejor y no gotea.

En la jarra grande, la muñeca no debe cargar el peso en el arranque del asa sino a lo largo de ella; por eso el asa se pega en dos puntos separados, arriba en el cuello y abajo en el hombro, y el pico se estira en el torno con el dedo, mientras el barro está blando, para que corte el chorro sin gotear.

Con el calor

Cómo se comporta el gres con el calor

El gres cocido a cono seis es denso y apenas tiene porosidad, y eso trae dos cosas. La primera: guarda el calor. Una taza calentada con agua caliente antes de servir mantiene el café templado más tiempo que una taza de pared fina. La segunda: se dilata y se contrae con la temperatura y no le gustan los cambios bruscos. Una jarra recién sacada de la nevera no debe recibir agua hirviendo, y una taza no va al horno.

El microondas sí: no hay metal en ninguno de los tres esmaltes. El asa se calienta menos que el cuerpo porque está más lejos del líquido, pero una taza de desayuno llena de caldo muy caliente quema por el cuerpo, y se coge por el asa.

Lo que no torneamos

  • No hacemos teteras, cafeteras ni jarras con tapa: el cierre pide un ajuste que no está entre nuestras formas.
  • No hacemos tazas con plato a juego. El plato de pan hace ese trabajo si lo quieres.
  • No hacemos jarras aisladas ni con doble pared.
  • No reparamos un asa que se ha roto: el asa pegada en cuero no admite una segunda unión.

Lo demás está en esmaltes y uso: lavavajillas, marcas de cubiertos y lo que no afirmamos.

La balda caliente

Doce tazas iguales, o una jarra suelta

Dinos la pieza, el esmalte y cuántas, y si la quieres con el asa a la derecha o a la izquierda: la pegamos según se pida.